viernes, 30 de octubre de 2009

Paseando por el Caribe



Durante el mes de Octubre descubrí el Caribe Tico, fuimos a conocer la Provincia de Limón. El litoral Caribe costarricense se encuentra enmarcado en una gran diversidad natural y cultural: con la presencia de población afrodescendiente y con importante influencia de la cultura indígena, europea y china, cada grupo ha aportado a la zona su forma de arraigo y estilo propio. En esta zona convergen más culturas que en cualquier otro lado del territorio costarricense, así como convergen las especies de flora y fauna más diversas de ambos hemisferios.
Esta región está ubicada a unos 209 Km. de la capital. Tiene un clima caliente pero no asfixiante; es húmedo, típico de las costas, con una temperatura anual promedio de 25.5º C.

Es una zona poco industrializada y esta dedicada en gran parte a la agricultura. Cuenta con la mayor producción bananera del país, que hace de Costa Rica el segundo exportador mundial de la fruta. La historia de las luchas laborales de los obreros del banano son épicas y se remontan a los años treinta del siglo veinte. En 1991 esta bella provincia sufrió un devastador terremoto. Su puerto es el más importante de Costa Rica y uno de los mayores centros de tránsito de contenedores de América Latina.

La historia de Limón esta muy ligada a la construcción del ferrocarril que uniría la costa atlántica con San José, la capital, y para cuya construcción, a partir de 1872, llegaron inmigrantes afro caribeños, especialmente desde Jamaica. Hoy día Limón conserva esa herencia antillana y el espíritu del África Occidental, tierra de sus ancestros, manteniendo sus propios rasgos artísticos, su gastronomía, su música y su particular arquitectura.

Limón dispone de 336 km de arenas blancas, playas y palmeras y exuberantes parques nacionales que protegen bosques húmedos tropicales y arrecifes de coral, así como centenares de especies de flora y de fauna, muchas de ellas en peligro de extinción ante el avance de los monocultivos de las transnacionales.

Al sur de Limón, desde Cahuita hasta Manzanillo existen playas muy interesantes de arena blanca y volcánica, protegidas muchas por arrecifes coralinos, que componen el destino turístico de playa del Caribe costarricense. Hay hoteles pequeños de muy buen gusto, y una magia y ambiente caribeño muy autóctono y diferente a la costa del Pacífico, debido a la influencia afrocaribeña. Hay playas solitarias de mar azul con cocoteros, un exuberante bosque tropical, y una cocina caribeña a base de pescado, camarones, langosta, coco y otros. Estos lugares no están tan desarrollados como otros destinos de playa en el Caribe con grandes hoteles, muchos lugares de diversión y poca vegetación.
El Caribe costarricense es interesante, por ofrecer un ambiente todavía natural y propio del Caribe. Las playas son hermosas y poco frecuentadas, los pueblos como Cahuita y Puerto Viejo tienen restaurantes pequeños pero exóticos, y lugares amenos de baile reggae, calypso y música.


Entre estos restaurantes se encuentra la Pecora Nera, este restaurante al aire libre en el borde de la selva tiene una merecida reputación como el mejor restaurante italiano en la región, inclusive de Costa Rica. Su propietario Ilario Giannoni es un torbellino de entusiasmo y de actividad, cambia de sombreros durante toda la noche de maitre a chef, de salonero a ayudante en un entretenido juego. El menú tiene una amplia selección de pizzas y pastas, pero lo mejor es simplemente preguntar por los especiales del día y confiar en los instintos y las invenciones del Chef. Probé unos ñoquis con un ragú de pargo sencillamente espectacular. Si viajan por estos lugares les recomiendo visitar este sitio.

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